Por el contrario, utilizamos una mezcla de anestésicos loco-regionales (Lidocaína-Ropivacaína) que se depuran muy lentamente de los tejidos donde son inyectados, lo que nos asegura un rango de tiempo muy prolongado y seguro para realizar una cirugía, aun cuando ésta fuera inusualmente tardada. La duración promedio de una cirugía es de 1.5 horas, y del efecto anestésico-analgésico es de unas 6 horas o más, lo que significa que el paciente puede incluso trasladarse a su domicilio sin dolor una vez terminado el procedimiento, e instalarse cómodamente en la intimidad de su hogar y en su recámara. Luego de terminado el efecto anestésico, el leve a moderado malestar propio de la operación es similar sea cual fuere el método anestésico utilizado.